Consejos prácticos y manualidades para la vuelta al cole

En el post de hoy comparto el artículo que he escrito para Ara Criatures. Podéis leer el artículo original en catalán aquí. Y a continuación os dejo la traducción al español:

 

Septiembre es sinónimo de vuelta al cole. Los niños se despiden de las vacaciones de verano después de más de dos meses de desconexión y pocas rutinas, y esto hace que muchas familias nos preguntemos cómo podemos ayudar a nuestros hijos a afrontar el inicio de un nuevo curso de manera positiva.

A continuación te propongo 8 ideas que nos permitirán transitar de las vacaciones a la rutina escolar con serenidad.

1. Mostrarnos confiados y tranquilos

Seamos conscientes de nuestro lenguaje y estado de ánimo, porque lo transmitimos a las criaturas. Mostrémonos confiados, serenos e ilusionados ante esta nueva etapa que comienza.

Nuestra calma es su calma.

2. Conectar y validar sus emociones

Preguntémosles cómo se sienten, qué piensan de la vuelta a la escuela. Validemos sus emociones, tanto si quieren volver como si no, ofreciéndoles comprensión y afecto.

Hagámosles saber que es normal que nos echen de menos, estén nerviosos o lloren en algún momento. Tienen que saber que los apoyamos y que nos tendrán a su lado cuando nos necesiten. “Entiendo que te cueste separarte de nosotros, lo hemos pasado muy bien, ¿verdad? En la escuela te espera tu profesor/a y tus amigos, con quienes seguro que también disfrutarás Y después de merendar te iré a buscar e iremos juntos a casa”.

3. Anticiparnos

A qué clase irá, quién lo llevará a la escuela, si se quedará a comer, cuándo lo iréis a buscar… saberlo le dará seguridad. Para los que se incorporan por primera vez en la escuela puede ser una buena idea pasar por el delante los días previos.

Anticiparse y hablar con los niños del lugar donde irán y qué harán les ayuda a sentirse seguros.

Los cuentos también son una herramienta maravillosa que les permite identificarse con los personajes y descubrir nuevos escenarios.

4. Recuperar los horarios y rutinas

Es recomendable que unos días antes del inicio de curso empecemos a recuperar de manera progresiva tanto los horarios de sueño como las rutinas.

Podemos crear una tabla de rutinas con imágenes. Esto les ayudará a visualizar qué toca hacer en aquel momento, sin que lo tengamos que estar recordando continuamente.

5. Preparar juntos el material

Una de las cosas que les hace más ilusión es preparar el material escolar. Habrá elementos que podremos aprovechar del curso pasado y otros que tendremos que ir a comprar. En cualquier caso, es importante que ellos participen en todo el proceso y se encarguen de prepararlo e ir señalando en la lista de material aquellos que ya tenemos. De este modo no solo los involucramos en los preparativos, sino que además fomentamos su autonomía y responsabilidad.

6. Cuenta atrás

De pequeños los niños y niñas no tienen asimilada la noción temporal. Si les decimos que faltan siete días para empezar la escuela, no lo entenderán, ya que es un concepto abstracto.

Una propuesta sencilla y visual es crear una cadena simulando una cuenta atrás. Por ejemplo, la semana de antes preparamos una cadena formada por siete papeles, tantos como días faltan para empezar el colegio. Cada mañana retiraremos uno de los papeles. Al ser un material tangible, serán más conscientes del paso del tiempo.

7. Empezar con buen pie

¡Y por fin llega el gran día! Despertémosles con tiempo suficiente para desayunar juntos e ir con calma hacia la escuela, sin prisas. Una buena opción es dejar la ropa y la mochila preparadas el día antes.

Al llegar a la escuela es importante que nos despidamos del niño y le recordemos que lo iremos a buscar más tarde. No aprovechemos un momento de distracción para irnos sin que nos vean, porque se sentirían desubicados y engañados.

Aprovechemos el reencuentro de la tarde para disfrutar de un tiempo especial.

8. Paciencia, empatía y amor

El último punto, pero no por ello menos importante: paciencia, empatía y amor. Los cambios de rutinas suelen ir acompañados de nervios y cambios de humor. Habrá niños que se adaptarán antes, otros necesitarán más tiempo. Paciencia, empatía y amor incondicional serán ingredientes clave para acompañarlos en este proceso de manera positiva y respetuosa.