Claves para gestionar el uso de pantallas en menores

Queramos o no, las pantallas forman parte de nuestro día a día. Más allá de prohibirlas, hay ciertas recomendaciones que deberíamos tener en cuenta las familias para poder hacer un uso adecuado y responsable con nuestros hijos e hijas. A continuación te cuento los aspectos clave para gestionar un uso adecuado de la tecnología en los menores:

 

1. Normas de uso consensuadas

Mantengamos un diálogo asertivo para acordar aspectos como qué dispositivos pueden usar, tiempo de pantallas y tipo de contenido.

2. Tiempo de uso

Acordad el tiempo de uso de pantallas y el momento en que se pueden utilizar. Ejemplo: ver una película el fin de semana después de comer.

3. Tipo de contenido

Selecciona contenidos de calidad y aptos para su edad. Infórmate sobre las edades recomendadas de películas, videojuegos y redes sociales.

4. Interésate por sus gustos

Muestra interés por aquellos dibujos o videojuegos que más le gustan. Puedes hacerle preguntas de curiosidad (sin caer en interrogatorio). Escúchale con la mente abierta, expresando tu opinión sin caer en sermones y juicios.

5. Fomenta el pensamiento crítico

Ayuda a tu hijo a reflexionar de forma crítica sobre el contenido que está consumiendo: plantearse si es ficción o realidad, qué valores transmite, qué le aporta…

6. Momentos de desconexión

Establece momentos durante el día sin pantallas. Ejemplo: durante las comidas, cuando estamos al aire libre o unas horas antes de dormir. Podemos acordar un parking de móviles para evitar tentaciones en esos momentos.

7. Seamos ejemplo

De poco sirven los sermones y restricciones si nuestros hijos ven que los padres hacemos justo lo contrario. Más que predicar, demos ejemplo haciendo nosotros un uso responsable.

8. Calma y empatía

Si llegado el momento el niño quiere saltarse las normas, nos tocará a los adultos mantener la calma con firmeza y empatía: «Veo que estás acabando de ver un capítulo. Cuando termine apagamos la tele. ¿Prefieres apagarla tú o lo hago yo?».

Recordemos que el uso responsable de la tecnología comienza en casa. Construyamos una relación de confianza en la que el mundo digital no sea considerado un enemigo, sino un elemento más en la relación con nuestros hijos. Evitemos la tentación de utilizar las pantallas como chupete digital y aprovechemos las situaciones del día a día para educar de forma responsable y positiva.